lunes, 21 de agosto de 2006

Adicciones | Entrega 1

Inauguro una nueva categoría en el blog con "Adicciones", referente a un conjunto de discos que no puedo parar de escuchar en el momento actual. Son esos discos que uno se pone para ir al trabajo, que escucha en el trabajo, que suenan en el coche, que recomienda a sus amigos y que no paran de sonar en la cabeza, aún cuando no se están escuchando. Esta primera entrega hace referencia a los discos que este verano me han enganchado --alguno ya de más atrás-- y de los cuáles ya no puedo prescindir. Es sabido que el verano da para mucho, ya esté uno de vacaciones o no. Mi caso es el segundo, pero por suerte en mi trabajo tengo la oportunidad de escuchar música y darle vueltas y vueltas a los discos. Estos son los que más suenan ahora:

On The Beach. Neil Young. Obra del canadiense de 1974 en la que se refleja su estado de ánimo por la muerte del guitarrista de Crazy Horse Danny Witten. Un fenomenal álbum con cortes dispares pero a la vez semejantes. Puedo hacer dos cosas: nombrar todas sus canciones o no nombrar ninguna, porque nombrar sólo unas cuantas es omitir partes de un trabajo sublime. Walk On, See The Sky About To Rain, Revolution Blues, For The Turnstiles, Vampire Blues, On The Beach, Motion Pictures y Ambulance Blues. Ésta última puede que sea mi tema favorito absoluto ahora mismo.

Marquee Moon. Television. ¿Qué puede decirse de este disco que no se haya dicho aún? En primer lugar me gustaría agradecerle a J.LL. su descubrimiento --como tantos otros-- y darle las gracias por guiarme por el buen camino. Marquee Moon es un trabajo debut sublime, sobre todo por el trabajo de guitarras. Hay momentos en los que parece una jam, pero escuchando detenidamente uno se da cuenta de que todo está estudiado al milímetro. La parte rítmica de batería y bajo se fusiona con esas dos guitarras, lideradas por Tom Verlaine y Richard Lloyd, creando algo único que todo aficionado a la música debería escuchar. Es una obra maestra de 1977. See No Evil, Venus, Friction, Marquee Moon, Elevation, Guiding Light, Prove It y Turn Curtain.

Fun House. The Stooges. Corría el año 1970 cuando apareció este disco demoledor. Al grupo se le unió Steven Mackay con su saxo para conformar un trabajo lleno de matices y que ha inspirado e influenciado a casi todas --por no decir todas-- las bandas posteriores. Con un Iggy Pop pletórico nos adentramos en una nube sónica capaz de resucitar a un cadáver. Sencillamente aplastante y directo, como un gancho de derechas. Antes del London Calling de The Clash o del Never Mind The Bollocks de Sex Pistols hubo un disco llamado Fun House de unos tales The Stooges. Down On The Street, Loose, T.V. Eye, Dirt, 1970, Fun House y L.A. Blues.

Lights Out. UFO. En 1977 el grupo liderado por Michael Shenker sacó al mercado esta descarga de rock metal que entra directo al cerebro. Es un disco para mi muy completo, pues a clásicos cortes metal se le añaden un par de baladas realmente buenas. El poderío de Michael Shenker queda patente, así como la potencia y agresividad de la voz de Phil Mog, que cuando toca ablandarse para cantar temas lentos sabe hacerlo. Además, en este disco el grupo homenajea a una de sus influencias: Love, versionando el tema Alone Again Or.Too Hot to Handle, Just Another Suicide, Try Me, Lights Out, Gettin' Ready, Alone Again Or, Electric Phase, Love to Love.

Blues Jam In Chicago Vol 1. Artistas como Otis Spann, Peter Green, Mick Fleetwood, Danny Kirwan, Jeremy Spencer, o J.T. Brown se juntaron en 1969 para hacer lo que más les gustaba: tocar. Este es el primer volúmen de los dos que existen y es una delicia para los buenos amantes del blues. Un disco para escuchar detenidamente y deleitarse con el arte de estos genios musicales. Watch Out, Ooh Baby, South Indiana (Take 1), South Indiana (Take 2), Last Night, Red Hot Jam (Take 1 With Studio Talk), Red Hot Jam (Master Version) (Take 2), I'm Worried, I Held My Baby Last Night, Madison Blues, I Can't Hold Out, Bobby's Rock, I Need Your Love (Take 2 With Studio Talk) (Master Version), Horton's Boogie Woogie, I Got the Blues.

martes, 8 de agosto de 2006

The Stooges

Me gustaría hablar un poco de uno de los grupos clave en el panorama musical de los últimas décadas: The Stooges. La formación, creada en 1967, estaba formada por Scott Asheton en la batería, Ron Asheton en la guitarra, Dave Alexander en el bajo y por el cantante James Osterberg, más conocido como Iggy Pop. Antes de que el punk existiera como tal, The Stooges practicaban un fiero rock 'n roll capaz de excitar al personal con sus letras y su potente sonido. Influenciados, entre otros, por The Velvet Underground y The Doors, el grupo arrasaba en directo, sobre todo gracias a las excentricidades de su vocalista, que en plena posesión musical se tiraba a los asistentes para ser devuelto después de dar una vuelta. Precisamente el poderío del grupo en directo fué lo que le permitió fichar por Elektra y gravar su primer disco, The Stooges, en 1969. Su debut discográfico incluye ya algunos temas clásicos de la banda, como 1969, I Wanna Be Your Dog, No Fun o el largo We Will Fall, que tiene un cierto parecido a The End de The Doors. Detroit vivía convulsionada por la aparición de la banda, cuyo estilo puede denominarse proto-punk, ya que grupos como Ramones, Sex Pistols o The Clash tienen sus raíces en la banda americana de La Iguana. A Iggy Pop se le apoda así porque antes de estar en The Stooges tocó la batería en un grupo denominado The Iguanas.

Su primer LP, aún siendo un disco clave, no consiguió el nivel de ventas esperado, al igual que el segundo trabajo del cuarteto, Fun House (1970). En este disco encontramos delicias como Down On The Street, Loose, T.V. Eye o la excéntrica L.A. Blues. No podemos olvidar a Dirt, 1970 o Fun House, canciones míticas entre las míticas. De hecho todo el disco, en sus siete piezas, es una obra cumbre y puede que su trabajo más conocido. A pesar de todo esto el grupo, comercialmente, era un fracaso, así que Elektra ya no confió más en ellos. Paralelamente a esto hubo un par de cambios en la agrupación: Dave Alexander se fué y entró James Williamson. El bajo quedaría, a partir de entonces, en manos de Ron Asheton. El grupo íba de capa caída: comercialmente no tenían repercusión e Iggy Pop cada día era más adicto a las drogas, en concreto a la heroína. Fué en este momento cuando entró en escena David Bowie, fan de la banda. Producido por Iggy y mezclado por Bowie, el tercer trabajo del grupo fué Raw Power (1973). Un cambio importante fué que la banda pasó a llamarse Iggy & The Stooges y publicaron su disco en el sello Columbia. Nada más empezar a escuchar el disco nos encontramos con Search And Destroy, otro clásico de la formación. Un sonido apabullante y un Iggy desbocado son las características de este trabajo, que contiene otras joyas como Gimme Danger, Penetration, Raw Power o Shake Appeal. Si bien el disco tuvo más exito que los anteriores Columbia dejó de confiar en la formación alegando que sus miembros eran adictos a las drogas. Un año después el grupo se separaría e Iggy iniciaria una exitosa carrera en solitario. Metallic K.O. recogió más tarde todo el poderío del grupo estadounidense en directo.

Para entender el rock de los '70, el punk y todo lo que viene detrás debe conocerse a The Stooges, agrupación absolutamente clave e idónea para quien tenga necesidad de desahogarse con una buena dosis de decibelios y energía. Sus tres discos de estudio son absolutamente imprescindibles.

sábado, 5 de agosto de 2006

Arthur Lee (1945 - 2006)

Ayer me enteré del fallecimiento de Arthur Lee, mítico líder del no menos mítico grupo Love. En este caso la leucemia se llevó a uno de los grandes genios creativos de los últimos 45 años. Hace unos días Syd Barrett nos dejó y ahora le toca el turno a Lee, de 61 años. ¿Qué nos quedará a partir de ahora? Todos van cayendo, poco a poco, uno detrás de otro. Lee nos deja también su legado y su diamante personal que lleva el nombre de Forever Changes. Sólo deseo y espero que su obra pase de generación en generación, y que sea valorada en su justa medida. Desde estas líneas me gustaría darle las gracias por todos los buenos momentos pasados con su música, prometiendo abrir las puertas de su arte a quien aún lo desconozca.

jueves, 3 de agosto de 2006

Crónicas Londinenses

A finales de mayo de este año tuve la oportunidad de volver a Londres para ver a David Gilmour en el RAH. Pero Londres es Londres, y los escasos tres días que estuve allí con un amigo los aprobechamos para visitar un conjunto de lugares importantes para nosotros. Lo primero que hicimos fué visitar el Royal Albert Hall para hacernos idea de dónde presenciaríamos el concierto del día siguiente. La verdad es que cuando vi el auditorio me impresionó. No tiene nada que ver con las fotos, mejora al natural. Dimos una vuelta por detrás y nos encontramos unos camiones y personal trabajando con cables. Le preguntamos a un tipo que llevaba una pegatina de David Gilmour en el pecho si él se encontraba por ahí. Dijo que no, que ellos sólo estaban preparando las luces que se utilizarían en el concierto. Después de esta primera toma de contacto nos empezamos a situar.

Decidimos ir a por otro de los objetivos: la Battersea Power Station, famosa, entre otras cosas por ser la portada del disco Animals, de Pink Floyd. Reconozco que este era mi gran objetivo, pues ardía en deseos de contemplar el poder de esas cuatro chimeneas en vivo y en directo. Además, como fan de Pink Floyd representaba un lugar de peregrinaje :) Costó pero se encontró, y valió la pena las vueltas y vueltas que dimos gracias a nuestra increíble capacidad de orientación.

Luego nos encaminamos hasta el centro, el Soho, que visitamos después de comer. Pasamos la tarde andando por esta zona y buscando el UFO Club, donde Pink Floyd se dieron a conocer como grupo. El destino estaba en el número 31 de Tottenham Court Road. Cuando por fin conseguimos encontrar el sitio la desilusión fué importante: había un cine. Me entristeció conocer de primera mano como clubs importantes de Londres, como el UFO o el Marqueé desaparecen unos o cambian de lugar otros. Pero en fin, así es la vida y la ley del más fuerte. Me desilusioné tanto que ni siquiera tomé una foto al edificio. Por nuestra suerte calmamos un poco los ánimos entristecidos tocando --o mejor, intentando tocar-- instrumentos en un Virgin de la zona. Toda la planta baja estaba repleta de teclados, baterías, guitarras y bajos a disposición de los clientes. La verdad es que lo pasamos fenomenal probando esos aparatos. Cenamos en el hotel y nos fuimos a dormir, pués el día siguiente sería duro.

Nos marcamos dos objetivos a cumplir en el segundo día de estancia: ver el Earl's Court Exhibition Center y la casa de Freddie Mercury. Ambas cosas estan situadas en el barrio de Earl's Court, así que era perfecto. Nos encaminamos hacia la calle Logan Place y contemplamos la casa de Freddie. Un muro enorme sólo permite ver la parte de arriba de la casa. Fué curioso como allí encontramos dos adolescentes con camisetas de Queen que dejaron flores en la puerta. Incluso llamaron pero nadie contestó. Después fuismos al Earl's Court Exhibition Center, donde grandes grupos han realizado conciertos. Pero por conciertos famosos realizados allí los que dió Pink Floyd representando The Wall. Es bonito imaginar lo que ha pasado en un lugar mientras lo contemplas. Eso nos pasó al ver el sitio en cuestión. Era hora de comer y reponer fuerzas para el concierto de la tarde. Como ya lo he comentado en un post especial sigamos con lo que nos deparó el resto de la estancia londinense, que llegaba a su fin.

Camden Town fué el único sitio que pudimos visitar el tercer dia, ya que estábamos presionados por la salida de nuestro vuelo después de comer. Realmente es un sitio increíble por las tiendas que hay. Lástima que era el último día y estábamos más pelados que una rata, si no ya nos hubiesemos hipotecado para comprar la gran cantidad de frikadas que se pueden encontrar. Lo que tengo claro es que la próxima vez que visite Londres, Candem será el primer lugar al que acuda y con la cartera llena a rebosar :) Si hubiésemos tenido más tiempo nos habríamos perdido por la infinidad de callejones buscando la tienda imposible. Pero nos quedamos con las ganas...

En fin, fué un viaje que aprobechamos muy bien, y eso que sólo fueron tres días. Me lo pasé genial y el concierto estuvo sublime. Puede que haya sido uno de mis viajes más completo, pero de buen seguro que no será el último. Aquí os dejo unas cuantas fotos para que, después de tanta parrafada, los ojos se despierten un poquito. Eso si alguien ha sido capaz de llegar hasta el final... en todo caso gracias por las lecturas y espero que los que habéis ido a Londres en este plan os haya gustado, y a los que aún no habéis estado --y que seáis aficionados a la música-- la visitéis y la disfrutéis.


lunes, 17 de julio de 2006

Cream | Disraeli Gears (1967)

El disco que tengo el placer de presentar en este post fué publicado en 1967, durante el apogeo de la psicodelia a uno y otro lado del Atlántico. Eric Clapton era un reconocido bluesman por ese entonces, pero es aqui donde se deja impregnar por los matices psicodélicos junto con sus dos compañeros de grupo: el execelente bajista y cantante Jack Bruce y el fenomenal e incandescente Ginger Baker tocando la batería. A este equipo debemos unir a Peter Brown, responsable de alguna de las letras del disco.

El álbum empieza potente y pegadizo con la ya clásica pieza del grupo "Strange Brew" para continuar con el pegadizo y conocido riff de guitarra que conforma "Sunshine Of Your Love", donde Clapton deja surgir su personalidad más bluesera. Personalmente me gusta escuchar el binomio "Sunshine Of Your Love" y "Had To Cry Today" (con Blind Faith) para recordarme a mi mismo que Clapton en los '60 fué grande, muy grande. Lo que vendría posteriormente es otro tema.

Pero sigamos con Disraeli Gears. "Worl Of Pain" es un tema tranquilo y meloso con algún que otro toque psicodélico. "Dance The Night Away" es uno de los clímax del disco. De gran factura vocal, la lírica de Peter Brown (segunda contribución la suya, la primera fué en "Sunshine Of Your Love") se desliza por un hipnótico clima musical. "Blue Condition" es una composición de Baker que sirve para introducirnos otro de los puntos fuertes del Lp: "Tales Of Brave Ulysses". Con música de Clapton y letra de Martin Sharp los oídos se deleitan con este corte, uno de los mejores temas del disco y de Cream. Ginger Baker conoció a Martin Sharp en una fiesta y éste le enseñó alguno de sus escritos. Baker le propuso la idea de trabajar con Cream y aqui está el resultado. Encontramos después la lisérgica "SWLABR", cuyas siglas significan "She Was Like A Bearded Rainbow". El tema más psicodélico del disco y puede que de la banda. De hecho creo que aún ni se ponen de acuerdo en cómo se pronuncia el nombre de la canción. Existe un documental sobre el disco en el que se muestra a cada uno de los tres integrantes del supergrupo pronunciando el título de la canción. Resultado: todos lo dicen diferente. Y llegamos a la que puede que sea la canción más sentimental: "We're Going Wrong", de Jack Bruce. En esta pieza quedan sobradamente demostradas las dotes vocales del mismo. Cuando veo alguno de los vídeos que circulan por la red con la interpretación de esta canción se me pone la piel de gallina. Bruce está literalmente poseído. Una de las joyas del disco que a menudo pasa algo desapercibida.

El final del disco es predominantemente bluesero: "Outside Woman Blues", "Take It Back" y la experimental "Mother's Lament" nos dejan un sabor de boca inmejorable. Estamos frente a uno de los discos clave de los '60 y de la história de la música, ya que Cream fusionó con éxito todo el pupurri de estilos que predominaban en esos años. A partir de entonces es famosa la frase escrita en diferentes partes que decía "Clapton es Dios". Trabajo de enorme impacto desde la portada hasta la nota final, este Disraeli Gears merece ser catalogado como obra maestra e imprescindible para entender todo lo que ocurrió después.

Disraeli Gears (1967)

1. Strange Brew

2. Sunshine of Your Love

3. World of Pain

4. Dance the Night Away

5. Blue Condition

6. Tales of Brave Ulysses

7. SWLABR

8. We're Going Wrong

9. Outside Woman Blues

10. Take It Back

11. Mother's Lament


martes, 11 de julio de 2006

Syd Barrett (1946 - 2006)

Hoy se ha hecho pública y oficial la muerte de Syd Barrett, legendario fundador de Pink Floyd. El pasado viernes fallecía a causa de complicaciones por su diabetes en Cambridge, donde vivía reclutado desde hacía más de 30 años. Me gustaría recordar unas palabras de Antonio Muñoz Molina: "uno no está realmente muerto mientras haya alguien que se acuerde de él". Así que Syd Barrett siempre permanecerá vivo. Nos dejó su legado y eso hará que la llama de Syd nunca deje de quemar. Estoy triste, muy triste y a modo de pequeño homenaje al Diamante Loco estoy escuchando The Piper At The Gates Of Dawn, la piedra filosofal de la obra de Syd.

Gracias por todo Syd, siempre seguirás brillando.

lunes, 10 de julio de 2006

Mundial 2006

Cada cuatro años los aficionados al fútbol tienen una cita ineludible con la celebración del Mundial. En esta ocasión se ha celebrado en Alemania, en el corazón de Europa. Ha sido un Mundial un tanto extraño por varios motivos. En primer lugar encontramos que las selecciones que han llegado a la final no figuraban ni por asomo entre las teóricas aspirantes al título. El caso de Francia es realmente curioso, ya que en el '98 --Mundial celebrado en su país-- ganaron practicando un fútbol de libro y en el pasado Mundial de Corea y Japón no pasaron de la primera ronda. Es más, ni siquiera marcaron un gol. Sin hacer ruido van y se plantan en la final ante Italia, un país que vive conmocionado por el escándalo de corrupción futbolística recién descubierto.

Finalmente el Mundial se lo ha llevado el equipo italiano ganando a Francia por penaltis. Pero si por algo será recordada esta final es por la expulsión de Zinedine Zidane en su último partido como profesional. Zizou podría haber puesto un broche de oro a su retirada, ya no digo ganando, me refiero a terminar jugando como realmente lo que es, un gran jugador. Ha hecho un gran Mundial, pero cuando realmente debía tener la cabeza fría y poner en práxis su experiencia, se ha dejado llevar por los nervios agrediendo a Materazzi. Roja y a la calle. Sin duda no es la despedida que merece este jugador, pero él lo ha querido así. Hablemos de Henry. Dos finales perdidas en un mismo año, pero no dos finales cualquiera: la de la Liga de Campeones y la del Mundial. Supongo que deseará irse de vacaciones, no es para menos.

Se hablaba mucho de Brasil, la siempre candidata al título, incluso ya se daba por echo de que sería la campeona y Ronaldinho su mejor jugador. Pues nada de eso, eliminada en cuartos por Francia y con todo el país criticando a Ronaldinho. La otra decepción americada ha sido Argentina. Si bien empezaron jugando muy bien terminaron jugando a aguantar el resultado, y eso se paga muy caro. Supongo que Pekerman se arrepentirá toda su vida de no haber sacado a Lionel Messi en el decisivo encuentro de cuartos de final. Era increíble que Messi no estuviese jugando ese partido, por el bien del mismo, de Argentina y del mundo del fútbol. Alemania ha cuajado un buen Mundial, quedando en tercer lugar contra pronóstico y demostrando que tiene un conjunto de jugadores con un gran futuro por delante. Portugal también ha tenido una gran actuación, terminando cuarta y despidiendo así a su capitán Figo, que parece que vive una segunda juventud. Es una pena, no obstante, que los equipos africanos no lleguen más lejos en esta competición. Ghana fué el único que llegó a los octavos de final, cayendo contra Brasil, pero no debemos olvidar a una selección como Costa de Marfil, que ha sufrido arbitrajes realmente contrarios. De no ser así al menos hubiese pasado a los octavos de final. España ni salió del corral.

En fin, ha sido un buen Mundial, con un puñado de golazos. El mejor partido, para mi gusto, fué el Italia - Alemania de semifinales, y el más emocionante el Portugal - Holanda, que terminó con dieciseis cartulinas amarillas y cuatro de rojas. Todo un récord. Siguiente parada: Sudafrica.