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miércoles, 28 de mayo de 2025

Lugares Míticos | Sun Studio

 


Situémonos en una tórrida tarde del mes de agosto en Memphis, Tennessee. El corazón ya lo tenía en modo taquicardia permanente, cosa normal si te mueves por Memphis y te gusta la música, pero es que... lo que se venía de frente era nada más y nada menos que la visita al TEMPLO del rock and roll; el lugar donde iniciaron sus carreras artistas como Elvis Presley o Johnny Cash, por citar solo dos ejemplos. Se trata de un pequeño edificio situado en el 706 de la Union Ave de la ciudad, de obra vista, con unos inconfundibles toldos verdes, una guitarra Gibson a modo de letrero y con el dibujo de un disco de vinilo en un lateral. Sí, señores, hablamos del legendario Sun Studio


No voy a hablar aquí de su historia ni de todos los artistas que grabaron aquí, no se trata de eso. El que quiera saber todo y más tiene montón de artículos en la red. Lo que quiero transmitir en la série Lugares Míticos son los sentimientos, experiencias y emociones que he sentido al visitar estos sitios así como también algun consejo o recomendación al visitarlos, claro que sí. 


Volvamos al lío entonces... Aparcamos el cotxe sin ningún problema (si  hay algo que me gusta de USA es que aparcamiento nunca te va a faltar) y ya vemos el ilustre lugar esperando ser visitado. Cuando entras hay un pequeño bar donde puedes tomar un refrigerio, comprar merchandising y adquirir el tiquet para la visita guiada que, a menos que haya cambiado a día de hoy, es como se visita el estudio. La visita empieza en la parte de arriba del edificio donde hay un poco de museo con objetos relacionados con Sun Records. Es una gozada escuchar al guía hablar porque menudos conocimientos tenía el chico... Y además iba vestido con una t-shirt de Amoeba Music, para rematar. Pero el plato fuerte está en los bajos... en el estudio própiamente dicho. Acceder ahí es retroceder en el tiempo y casi que puedes ver a Elvis, Jerry Lee Lewis, Carl Perkins o Johnny Cash moverse, tocar y cantar ahi... No hay palabras para describirlo, la verdad. Además, han conservado los paneles originales en las paredes, los mismos que salen en una de las fotos más famosas de la historia del rock, la foto del cuarteto del millón de dólares. Estar AHÍ, donde se tomó esa foto absolutamente legendaria es algo increíble. 





Un lugar imprescindible tanto si eres un enfermo de la música como si no, ya que si se pasa por Memphis hay que ir sí o sí sin excusa, porque forma parte de la cultura de la ciudad, ya que si hablamos de Memphis hablamos de una ciudad que respira música por todos lados. Terminamos el dia en el turístico Beale Street, donde cenamos una burguer en el BB King Blues Club escuchando blues en directo. Gozada pura. 


Keep on rockin'!






miércoles, 24 de octubre de 2012

Lugares Míticos | 96 & 98, St. Marks Place

Hay muchos lugares de peregrinage para los amantes del rock, pero no cabe duda de que un buen puñado de ellos se encuentran en la ciudad de los rascacielos; en la ciudad donde todo es grande; en la ciudad donde sale humo a través del asfalto, en la ciudad que no duerme... sí señores, estamos hablando de New York City.

He estado dos veces en la Gran Manzana y seguro que no serán las últimas, os lo juro. Pasear por sus calles y embriagarme de lo que allí se respira es algo que no se puede describir, y más cuando paseas por el genial  East Village y el Lower East Side, dos lugares por los que perderse y descubrir, salvando las distancias, lo que sentían los músicos de rock en los apasionantes años '60 y '70. Una de las calles de referencia del East Village es la St. Marks Place, un lugar donde uno puede teletransportarse hacia aquellos maravillosos tiempos, donde la efervescencia musical de New York era más patente que nunca. Andando por esta calle podemos embobarnos con cualquiera de sus particulares edificios, pero hoy nos detendremos en los números 96 & 98, destino del lugar mítico que hoy quiero mostraros.



                                    

96 & 98, St. Marks Place es famoso por dos cosas que todo amanate del rock debe o debería saber. En primer lugar porque se trata del edificio de la portada del disco "Physical Graffiti" de Led Zeppelin y, en segundo lugar, porque en él se grabó el videoclip de los Stones de "Waiting on a Friend". El sitio en cuestión es realmente especial si uno es consciente de lo que allí ha pasado, como por ejemplo ver esas mismas escaleras donde estaba sentado el mismísimo Mick Jagger. Debo reconocer que yo también me senté a esperar a mis amigos  que venían detrás...



Para llegar al 96 & 98 lo ideal es venir andando desde la calle Bowery, famosa por muchas cosas también, como por ejemplo albergar el mítico club CBGB. Debo mencionar que en el 2007, cuando visité NYC por primera vez, el CBGB estaba cerrado y el local vacío. Pués bien, esta vez pude entrar en la leyenda ya que Varvatos lo convirtió en una tienda. Ha mantenido toda la esencia del local, el escenario, las paredes... y el WC. Puedo decir que oriné en el CBGB y que fué la mejor meada de mi vida. Bueno, así que siguiendo por la calle Bowery llegamos a St. Marks Place y lo primero que vemos es el histórico hotel de mismo nombre. Andamos a lo largo de la calle, pasamos el 96 & 98 y, al llegar al final encontramos un parque, giramos a la derecha y agudizamos la vista: encontramos el famoso graffiti dedicado a Joe Strummer. Rock y más rock, por todas partes. Callejear y callejear, ese es el espíritu que nos hace indomables.

The Velvet Underground - Loaded 








lunes, 26 de enero de 2009

Lugares Míticos | Samarkand Hotel

Ha pasado tiempo, como siempre, desde el último post. La verdad es que estoy enfadado conmigo mismo por mi ausencia, y no es que no tenga cosas que contar, lo que pasa es que no sé cómo contarlas. Pero uno es consciente de que no puede entrar en el círculo vicioso de no escribir por no saber cómo hacerlo y dejar pasar tiempo y tiempo... de hecho uno aprende escribiendo y, si no lo hace, lo poco que sabe lo olvida. Y yo no quiero olvidar. Y menos dejar de contar aquellas cosas que para mi son importantes, como la música y el recorrer mundo... y menos aún cuando estas dos pasiones se cruzan y me brindan momentos de miticismo puro y romántico, momentos de pasión interior difíciles de contar. Son instantes en los que uno realmente deja de existir para entregarse totalmente a la causa, una causa que provoca que la mente se libere y los sentidos se acentúen para recordar cada detalle, cada sensación. Estar allí es un alivio; es quemar el mono; es estar tranquilo con uno mismo; es sentirse afortunado y a la vez diminuto ante la magnitud de los hechos que ocurrieron en ese lugar. Y todo eso va conmigo para siempre, hasta el fin de mis días.

Mi última visita a Londres estuvo llena de emociones, pero la más intensa, sin lugar a dudas, fue la sensación que tuve al pasar de estar viendo a un mito viviente de la música a estar en el lugar en el que un músico se convirtió en mito en el más estricto sentido de la palabra. ¿Y es que hay alguien que pueda dudar de que Jimi Hendrix es un mito? ¿Alguien puede negar que no fue un ser sobrenatural? La verdad es que me da igual porque para mi sí lo es. Dejando a parte de que revolucionó por completo la música en sólo tres años, su expresión, su vestimenta y, como no, su manera de tocar le han convertido en un icono de la música de todos los tiempos. Por todo esto y más un servidor tenía una deuda con él (de hecho la sigo teniendo, pero en menor grado) y debía saldarla, al menos en parte ya que aún no he estado en su tumba...

Jimi Hendrix murió en Londres el 18 se septiembre de 1970. Fue en una zona tranquila de la ciudad, al lado mismo del mercado de Portobello, en el llamado Samarkand Hotel, en el número 22 de Lansdowne Crescent. Cuando me acercaba al lugar me imaginaba a Jimi andando por esa calle y la excitación crecía más y más. Preguntamos, mis colegas y yo, a un tipo que llevaba una guitarra si ese era el lugar, y antes de que terminamos el tio nos respondió: "yes, here, in the basement". Era allí. La emoción no se puede describir, debe vivirse. En ese sitio murió Jimi Hendrix. Allí respiró por última vez. Saboreamos esos momentos solos, sin ningún otro mitómano rondando por ahí. Nos hicimos fotos, muchas fotos, de las que me gustan especialmente esas que me hicieron imitando al gran Jimi quemar su guitarra en la misma puerta de la casa. Había un patio en el subsuelo que tenía una especie de cuartito para guardar cosas con un puerta de madera en la que había tallado un buda. Miticismo y misticismo. Me emociona el recordar esos preciados instantes. Allí murió un hombre y empezó su leyenda inmortal.

Para los mitómanos y mitómanas que deseen acercarse al lugar os recomiendo que salgáis a la parada de metro Holland Park, de la Central Line. El destino se encuentra a cinco minutos andando, no tiene pérdida. El combo ideal es visitar antes o después el mercado de Portobello para redondear la velada. Por cierto, ahora que pienso en Hendrix me acuerdo que dentro de menos de un mes cumpliré los 27 esperando no formar parte del club...

Suena: The Jimi Hendrix Experience - Foxy Lady

jueves, 17 de enero de 2008

Lugares Míticos | Max's Kansas City


Desde hace unos días no paro de pensar en New York City, una ciudad que me marcó de por vida. Ardo en deseos de volver a pasear por sus calles, de terminar los días con el cuello molido de tanto mirar hacia arriba, de viajar en la red de metro más larga del mundo, de ir a Ellis Island, de volver a subir al Empire State, de contemplarlo desde lo alto del Rockefeller Center y, sobre todo, de volver a impregnarme de la enorme historia musical que alberga. Tengo ganas de volver a estar delante de lo que fue uno de los clubes más importantes del underground newyorkino de finales de los '60: el Max's Kansas City.

Fundado por Mickey Ruskin en diciembre de 1965, en seguida se convirtió en el punto neurálgico de los artistas más vanguardistas de la ciudad, entre ellos Andy Warhol. Y hablar de Andy Warhol es hacerlo de uno de los grupos que lideró el escenario del Max's en esos tiempos: The Velvet Underground. Precisamente allí hicieron su último concierto con Lou Reed, el famoso The Velvet Underground: Live at Max's Kansas City. Por cierto, se comenta que este concierto fue el primer pirata en editarse bajo un sello discográfico, pero yo no lo sé, así que espero que los eruditos puedan sacarme de dudas. En fin, que la historia del Max's la podéis encontrar en la Wikipedia. A mi lo que me interesa es contaros las sensaciones que tuve estando delante del 213 de Park Avenue, o lo que es lo mismo, la Cuarta Avenida. Para seros sinceros me informé poco antes de ir, tan poco que ni siquiera sabía que el club ya no existía. Al principio no vi nada en ese nº 213, así que entramos en un hotel que hay al lado y preguntamos. El tío quiso ayudarnos pero no tenía información. Igual el nº estava equivocado... pero no. Así que volvimos delante y la sorpresa para mi y mis amigos fue encontrar una placa en honor al Max's. Es sólo una placa, sí, pero demuestra que allí hay un pedazo de la história de la música y de la cultura de la ciudad. Me hubiese gustado encontrar lo mismo en el 31 de Tottenham Court Road, en Londres, en el lugar donde estuvo el UFO Club. Pero eso es otra historia...

Allí y no en otro sitio Lou Reed había tocado por última vez con la Velvet Underground. Por esa puerta había entrado Andy Warhol y ahora nosotros estábamos contemplándola. Fue algo realmente emocionante pese al desencanto inicial que provocó la notícia de que el club ya no existía. Otra vez voy a informarme hasta hartarme. La placa que había rezaba lo siguiente:

--Max's Kansas City 1965-1974--

At this site Mickey Ruskin opened his famous restaurant, bar, music venue and hangout, wich Andy Warhol described as "the coming together of Pop Art and Pop Life somewhere between a Viennese coffe house, and artist's salon and an American Bohemia." A natural intersection of art and music, Robert Rauschenberg was a regular, the Velvet Underground Played, and punk was born from performances by The New York Dolls and The Ramones.

Max's Kansas City

Un lugar emotivo que visitar para un melómano, como decenas de otros clubes. Por desgracia hay poco tiempo para visitarlos todos, pero por suerte hay ganas de volver a la Gran Manzana para conocerla mejor, para saciar el mono del miticismo y, como no, para deleitarse con los excelentes Jack Daniel's que preparaba el amigo Bob. New York City is waiting...



martes, 18 de septiembre de 2007

Lugares Míticos | CBGB & OMFUG

Diciembre de 1973. Hilly Kristal abre el CBGB & OMFUG, cuyas siglas significan Country BlueGrass Blues & Other Music For Uplifting Gormandizers. El resto es historia: Ramones, Talking Heads, Television, Blondie, Johnny Thunders & The Heartbreakers, Patti Smith... todos ellos tuvieron su oportunidad gracias al club situado en el 315 de la calle Bowery, en el Lower East Side de Manhattan, en New York City.

Reconozco que visitar el CBGB, o lo que queda de él, era una de mis principales motivaciones para viajar a la ciudad de los rascacielos. La andadura del local terminó el 15 de octubre pasado, con un concierto de despedida a cargo de Patti Smith, uno de los grandes talentos surgidos de ese pequeño escenario. Pensé en ese día, en lo que significó para tanta gente, pero sobre todo en lo que significó para la historia de la música. El punk, propiamente dicho, nació detrás de esa persiana que ahora custodia lo que fue, probablemente, el club underground más importante del mundo en su época. En mi ejercicio de retrospección vi a los Ramones hacerse esa famosa foto junto a la farola de al lado, vi a Tom Verlain entrar con su guitarra, vi a Patti Smith convertirse en la musa punk del momento...

Los latidos se hacían cada vez más fuertes a medida que me acercaba a la calle Bowery. Venía, junto a mis amigos, de visitar Little Italy pero no conseguí ni un segundo quitarme de la mente lo que había de realmente importante para mi en esa zona: la meca del punk. Bajando por Broome St. empecé a notar que realmente estaba allí, de que no vivía en un sueño. Y cuando vi la señal de intersección de Broome St. con Bowery... Total, que mientras andaba por la calle del mitico establecimiento a fin de divisarlo intenté imaginar cómo sería eso a mediados de los '70. Ahora ya prácticamente no quedan locales undergrounds, pero sí algún que otro garito friky.

Allí estaba, sólo debía cruzar la calle. Lo vi. El CBGB estaba a un tiro de piedra. Por fin delante y a disfrutar del momento, aunque me dio un poco de pena el estado desolador en el que se encontraba. El mítico cartel ya no existe ni en pintura. Ni la tienda de al lado. Es triste que lo único que sobreviva sea precisamente la tienda, que ahora se ha trasladado a la calle St. Marks. EL CBGB es, hoy en día, una marca, un logotipo que vende camisetas y camisetas. Claro que yo y mis colegas fuimos a la nueva tienda y nos compramos recuerdos, y no niego que gracias a ello tengo objetos que me permiten remontarme antaño, cuando el club era el centro neurálgico del underground newyorkino de los '70, pero me entristece ver la realidad y darme cuenta de que ya no existe, de que pronto alguien alquilará o comprará el local del 315 de Bowery y montará una tienda de ropa de marca o una cafetería de moda.

Y por si fuera poco hace unos días Hilly Kristal nos dejaba, como Jimi Hendrix lo hizo hoy hace 37 años. El bueno de Kristal tenía en mente trasladar el local pieza a pieza a Las Vegas, cosa que al menos él ya no podrá hacer. Pero lo que uno puede hacer es pinchar ese sublime Marquee Moon, o ese primer disco de unos chicos de Queens, o el L.A.M.F, o el Horses,... Este es el legado que Kristal y su local nos dejaron, un puñado de grupos que cambiaron el rumbo de la música para siempre.

¡CBGB & OMFUG forever!

viernes, 24 de agosto de 2007

Lugares Míticos | The Dakota & Strawberry Fields

New York es una ciudad con centenares de edificios con historia y con algún interés especial. Uno de ellos es el Dakota, situado en la intersección de la calle 72 con la Central Park West, justo al lado del mismo parque. Obra del arquitecto Henry J. Hardenbergh, es un edificio que mezcla los estilos gótico, renacentista y victoriano y fue terminado en octubre de 1884, cuando la zona donde se encuentra aún estaba poco poblada y se le denominaba "territorio Dakota", de ahí el nombre.

Pero remontémonos a un 8 de diciembre de 1980 por la mañana. John Lennon sale de su residencia, el Dakota, para ir al estudio de grabación de The Hit Factory cuando un fan se acerca y le pide que le firme un ejemplar de Double Fantasy. Minutos antes Lennon y Yoko Ono habían inmortalizado su relación en una famosa foto... Doce horas después, casi a las 12 de la noche, la pareja vuelve a su apartamento y cuando enfilan la entrada principal alguien grita ¡Hey John! Ese alguien era el mismo fan de la mañana, Marc David Chapman que, Guardián Entre el Centeno en mano, dispara cinco tiros a John Lennon, terminando así con su vida.

Si pisar esa entrada principal es algo especial, pensar que allí fue asesinado John Lennon es algo estremecedor. Allí murió el hombre y empezó el mito. Pero mi relación con el Dakota empezó cuando me detuve en el semáforo de la calle 71 y lo contemplé en todo su esplendor. Era una tarde de domingo en New York, el día en que los newyorkinos tienen fiesta y abarrotan el Central Park, así que había más actividad que un día cualquiera en esa zona. Sólo una luz roja me separaba de cumplir uno de mis sueños y, cuando estuve por fin delante, intenté recrear una vez más esa escena: Marc Chapman situado donde yo estaba y disparando a John Lennon, que ya se encontraba en el pasillo. No fue en ningún otro sitio: fue allí. Para mis adentros tarareé God, en recuerdo al icono beatle y me encaminé, junto con mis colegas, al homenaje perenne situado ya dentro de Central Park, justo al frente del emblemático edificio.

El Strawberry Fields Memorial es algo parecido a un jardín compuesto por diferentes plantas de diferentes lugares del mundo. Yoko Ono y John Lennon solían pasear por esa zona, así que la viuda decidió que ese era el lugar ideal para crear un sitio dedicado a la memoria del genio de Liverpool. En el camino encontramos un mosaico circular con la palabra Imagine en el centro y que se ha convertido ya en una de las imágenes clásicas de la ciudad de los rascacielos. La verdad es que el lugar es entrañable y bello, y la vista del Dakota desde la entrada al jardín es algo mágico.

Para llegar a estos lugares yo recomiendo un agradable paseo desde Times Square, enfilando la calle Broadway hacia el norte hasta llegar al Columbus Circle, donde se encuentra una estatua de Colón y un par de bonitos rascacielos. Una vez allí podemos visitar el Metropolitan Opera House, que queda al lado, y enfilar la Central Park West a la altura de la calle 65 hasta llegar al Dakota, situado en la calle 72. Ahora, escribiendo esto, recuerdo esos instantes de impaciencia para contemplar el edificio con todo su poder... han sido de los más emocionantes hasta el momento.

Suena: God - John Lennon

lunes, 4 de junio de 2007

Lugares míticos | Abbey Road





The Beatles están de moda. Es que 40 años son 40 años. El Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band está de aniversario y desde aquí le deseo 40 años más (y cuantos más mejor) de plenitud. Pero este no es un artículo sobre el disco, de eso se encargaron con maestría mis colegas de Blogin' in the Wind. Esto es un homenaje a su madre, a la madre que lo parió, así como a muchos otros hijos míticos que me han hecho disfrutar durante muchos momentos: los estudios de Abbey Road.

Estar delante de la puerta principal y pensar que por ella han entrado grandes nombres de la música me dejó mudo. Con sólo imaginar en The Beatles y Pink Floyd grabando allí conseguí teletransportarme en el tiempo. Y nombrar Pink Floyd y Abbey Road a la par hace ineludible pensar en The Dark Side Of The Moon, uno de mis discos favoritos, una de las obras maestras que salíó de allí.



Creados en 1931 por la EMI, los estudios están situados en el distrito de St. John Wood, en Londres. Para llegar basta con bajar en la parada de metro St. John Wood. Es una zona tranquila, residencial, pero acostumbrada a los típicos visitantes que se hacen la foto de rigor en el paso de zebra, memorable por la portada del disco Abbey Road de The Beatles. Nosotros no fuimos una excepción y nos la hicimos, incluso uno se descalzó para emular al bueno de Paul. Por cierto, ¿está muerto? El debate se lo dejo para número 9 y su fantástico artículo al respecto.



Memorabilia de The Beatles en mano dejamos el lugar, aún pensando en lo que vivimos la noche anterior en el Hyde Park. Fue un binomio increible, ya que visitar Abbey Road con las sensaciones posteriores al Live 8 es algo que creo que nunca más volveré a sentir. Por cierto, este año los estudios verán como otro de sus hijos cumple también 40 años: The Pipper At The Gates Of Dawn de unos primerizos Pink Floyd con Syd Barrett como líder. Pero eso será en agosto, ahora soplemos las velas del Sgt. Pepper.

Suena: Lovely Rita - The Beatles






sábado, 19 de mayo de 2007

Lugares Míticos | 1, Logan Place

Logan Place es el nombre de una calle situada en el barrio de Earls Court, en Londres. ¿Pero qué tiene de particular el número 1? Nada más y nada menos que es la última casa en la que vivió Freddie Mercury, voz y alma matter del grupo de rock Queen. Gracias a mi amigo Josuè, que ya había estado allí, pude contemplar ese muro grafitado y esa puerta llena de inscripciones y dedicatorias hacia ese símbolo del rock. Pudimos gozar de tranquilidad para saborear esos momentos, pues cuando uno va a un sitio de esta índole siempre se pregunta si estará solo o no. Nosotros estuvimos solos, pero eso duró poco, ya que una mujer de Los Ángeles y un par de chicas de Londres mismo coincidieron con nosotros. Las chicas, especialmente jóvenes y ataviadas con camisetas de Queen, trajeron un ramo de flores y lo depositaron en la puerta.

El sitio es tranquilo, una calle residencial que no tendría repercusión alguna si no fuese porque allí vivió Freddie. Desde el exterior y siempre detrás del muro, sólo puede observarse un trozo de la casa que sobresale por encima del muro, con esa puerta verde con la inscripción Garden Lodge, 1 Logan Place. Ahora que recuerdo esos momentos me entran ganas de volver a estar, de volver a respirar esa tranquilidad. Es como si uno no estuviera en una ciudad tan magna como Londres. Ahora entiendo por qué Freddie quiso vivir en ese lugar.

Para llegar uno debe bajarse en la estación de metro de Earls Court y asegurarse de que sale por la salida que lleva a la avenida de Earls Court. En caso contrario saldremos delante del Earls Court Exhibition Center. Si salimos a la avenida sólo hemos de seguir arriba y girar a mano izquierda cuando veamos la calle Logan Place. La casa de Mercury se encuentra al final, tal como vemos en la foto aérea.

Si por lo que sea salimos delante del Earls Court Exhibition Center debemos seguir el siguiente trazado:


En fin, un sitio bonito al que ir y más si se es fan de Queen o melómano incorregible. De vez en cuando limpian la puerta, borrando esas frases que los devotos dejamos con el afán de que perduren, pero en seguida vuelve a llenarse, constatando que Freddie es una figura que, a día de hoy, sigue más viva entre nosotros que nunca.

Suena: Friends Will Be Friends - Queen

miércoles, 18 de abril de 2007

Lugares míticos: Battersea Power Station

La Battersea Power Station es una antigua central eléctrica situada en la zona de Battersea, en Londres. Del arquitecto Sir Giles Gilbert Scott, se empezó a construir en 1939. A día de hoy, la BPS se ha alzado como uno de los símbolos de Londres, aunque no a nivel tan popular como pueden serlo otros. Su peculiar diseño la hacen identificable al momento. Y si hablamos de diseño debemos mencionar que ahora está en remodelación, ya que se tiene previsto que sea uno más de los centros culturales y de ocio que hay en la capital del Reino Unido.

Para mi es un lugar mítico porque Pink Floyd, en su célebre disco Animals, de 1977, la retrató en portada con un cerdo hinchable entre dos de sus chimeneas. La anécdota es que el cordón que sujetaba al cerdito no aguantó y éste se fue volando hasta caer, se cuenta, en Kent. El capitalista (el cerdo) con uno de los símbolos del capitalismo (la central eléctrica). Y es que Animals es una crítica al capitalismo más feroz, aquél que oprime a muchos para el placer de unos pocos. Precisamente está basado en la obra Revelión en la Granja, de George Orwell... Además de Pink Floyd, otros artistas han homenajeado la construcción. Sin ir más lejos, en la reciente película Hijos de los Hombres aparece la BPS convertida en la residencia de un magnate. De paso hay una referencia a Pink Floyd, ya que el cerdito hinchable también goza de su momento de gloria.

Mi primer contacto con la BPS lo tuve durante el Live 8, y más concretamente el día después, cuando nos levantamos de una siesta nocturna en una de las carpas del Hyde Park. Vislumbrando el que la noche anterior había sido el escenario de un momento histórico vi, junto con mis compañeros, las cuatro chimeneas de la Battersea Power Station en el horizonte Londinense. Foto haciendo el pino y con ellas de fondo fue mi primer recuerdo. No había tiempo para más, así que me fui de Londres sin verla, sin contemplar su poder. Aún después de haber presenciado la reunión de Pink Floyd, uno de los sueños que tenía en la vida, tenía ese gusanito de no haber visto la central eléctrica en todo su esplendor.

Ahora ya no hay espina clavada, ya que aprobechando la asistencia a uno de los conciertos que David Gilmour dio en el Royal Albert Hall la vi. Una de las maneras para llegar es bajar en la estación de metro Vauxhall, o en la de Pimlico aunque no son las que nosotros, mi compañero y yo, utilizamos. Pudimos contemplarla desde el otro lado del Támesis, presidiendo ese gran río. Fue algo increíble, pero era real. Cuando visito algún lugar de este tipo me cuesta hacerme la idea de que estoy allí, de que ése es el sitio, y eso mismo me pasó cuando esas cuatro torres me dominaban. Lo que sin duda haré, en una futura visita a Londres, es bajarme en Vauxhall, al otro lado del Támesis, y acercarme lo máximo posible a tan magna obra.

Suena: Dogs - Pink Floyd

viernes, 13 de abril de 2007

Lugares míticos: Heddon Street

Después de un tiempo ausente por estos lares debido a motivos laborales y, quizás, de oxigenación bloggera, Eclipse vuelve a la carga con una nueva etiqueta: Lugares míticos. Aquellos sitios famosos que mis pies han pisado o que mis ojos han visto, solo o acompañado, buscados o encontrados por casualidad, pero siempre míticos, al menos para mi. La verdad es que tenía dudas del lugar que debía empezar esta nueva categoría, ya que varios candidatos luchaban por el puesto, pero al final me he decantado por un pequeño callejón: Heddon Street

Londres es una ciudad llena de sitios importantes en el aspecto musical. Donde nació tal, donde murió cual, donde se grabó tal disco o donde se hizo la foto para alguna que otra portada de un LP. Este último caso es el que nos ocupa. Cerca de Piccadilly, al lado de Regent Street, se encuentra Heddon Street, lugar donde David Bowie, se hizo las fotos para ilustrar su célebre The Rise And Fall Of Ziggy Stardust And The Spiders From Mars. Concretamente delante del número 23 Bowie posó para la portada, así como dentro de la cabina telefónica de susodicha calle.

Lo que sentí al enfilar Heddon Street por primera vez fué excitación, excitación por pisar un lugar elegido para pasar a la historia de las portadas de discos. Y cuando llegué al número 23 me sentí un poco dasalmado, pues el cartel de KWEST que figura en la portada del disco brillaba por su ausencia. Pero Bowie había estado allí 34 años antes, posando para la cámara. Y ahora estaba yo, con mi amigo haciendome una foto para la posteridad. Luego buscamos la cabina pero no la encontramos, ya que caímos en el error de pensar que la calle terminaba en un lugar cuando realmente no era así. La peculiaridad del trazado de Heddon Street nos jugó una mala pasada. Por suerte al final dimos con ella y pudimos hacer de David Bowie, posando en plan glam en su interior, mientras los ojos observaban los múltiples escritos en referencia a Bowie y a Ziggy. Solera, eso es lo que se respiraba en el interior de esa cabina.

Y tarareando Starman salimos, dejando atrás un lugar al que no dudaré en volver cuando regrese a Londres, que ya será la quinta vez. Y seguro que no será la última porque si algo hay en Londres es sitio para el amante de la música, y eso se nota. Es un tipo de turismo más minoritario, cuyos lugares de interés, a parte de Abbey Road, no aparecen en las guías sobre la ciudad. Por eso en esa cabina estábamos solos en ese momento, disfrutando de quien estuvo allí 34 años antes que nosotros. Y en la mente esa imagen: Ziggy con la pierna izquierda encima de unas cajas, delante del número 23 y bajo el cartel de KWEST posando para la cámara con su guitarra y su traje azul de alienígena...

Suena: Starman - David Bowie